Club de Deportes Antofagasta abrió las puertas del estadio para conmemorar su aniversario, en una jornada marcada por fotografías, saludos y un deseo que se repitió entre jugadores y cuerpo técnico: lograr el ascenso.
Con emoción, cercanía y mucho sentimiento, el plantel de Club de Deportes Antofagasta celebró este 14 de mayo sus 60 años de historia junto a los hinchas pumas, quienes llegaron hasta el estadio para compartir con sus ídolos, tomarse fotografías y entregar su apoyo al equipo en este nuevo aniversario.
La actividad reunió a jugadores, cuerpo técnico y decenas de fanáticos que aprovecharon la instancia para festejar una fecha histórica para la institución antofagastina, en medio de una temporada donde el gran objetivo está claro: volver a Primera División.
Uno de los referentes del plantel, Fernando Hurtado, aseguró que el mejor regalo para el club sería conseguir el ansiado ascenso. “En estos 60 años que está cumpliendo este querido club Deportes Antofagasta, creo que está más de decir que el deseo más grande es volver a meter a Antofagasta en Primera División. Va a ser algo bonito, algo lindo, simbólico justo cumpliendo una década más. Creo que sería el deseo perfecto”.
En la misma línea, Adrián Cuadra también expresó el anhelo que comparten al interior del camarín. “Mi deseo sería poder ascender con el club, ya que es algo que tenemos previsto hace mucho tiempo y esperamos este año cumplirlo”.
Por su parte, el técnico Luis Marcoleta destacó lo especial que significa dirigir al club justamente en este aniversario número 60, considerando su historia ligada a la institución. “Es un regalo para mí estar dirigiendo justamente en los 60 años del club. Sobre todo, es una satisfacción volver a mi nido, donde nací y me formaron como futbolista. Volver a las raíces y estar en este aniversario ha sido muy bonito”.
El estratega además reiteró su principal deseo para esta temporada. “Ojalá que el club pueda retornar a Primera División y qué mejor cuando uno lo está dirigiendo. Ese es mi anhelo y estamos trabajando mucho para eso”.
La celebración dejó en evidencia la conexión entre el club y su gente, en una jornada cargada de recuerdos, identidad y esperanza, donde la ilusión del ascenso aparece como el gran sueño que une hoy a todo el pueblo puma.