La referente de Club de Deportes Antofagasta femenino destaca el presente del equipo, puntero e invicto, y proyecta con convicción el gran objetivo de la temporada: subir de categoría.
El presente de Deportes Antofagasta femenino se construye desde la convicción. Así lo transmite Valentina Villalobos, una de las líderes del plantel, quien explica que este gran momento no es casualidad, sino el resultado de un proceso donde “la clave ha sido el trabajo constante, la perseverancia y el no bajar los brazos”, destacando además el impacto del nuevo cuerpo técnico y los refuerzos que han potenciado al equipo.
En ese sentido, la jugadora recalca que el grupo tiene claridad total en sus metas: “tenemos un objetivo claro y sabemos a dónde queremos llegar”, lo que se refleja en cada entrenamiento y partido, consolidando a un equipo que hoy se mantiene invicto y en lo más alto de la tabla.
Desde su experiencia, Villalobos también asume su rol dentro del camarín, donde la mentalidad ha sido fundamental para sostener el rendimiento. “Aunque tengamos semanas libres, no podemos relajarnos, esto es trabajo diario”, afirma, dejando en evidencia que el foco del plantel está puesto completamente en el ascenso.
A nivel personal, la atacante reconoce que su crecimiento ha sido progresivo, adaptándose incluso a distintas posiciones dentro del campo. “Si me toca jugar de mediocampo o de nueve, siempre voy a intentar rendir al cien por ciento”, sostiene, poniendo siempre por delante el rendimiento colectivo por sobre lo individual.
Un equipo con identidad, hinchas y una convicción que no se negocia
Pero más allá de lo futbolístico, este CDA femenino ha construido una identidad clara. Un equipo que se levanta ante la adversidad y que encuentra en lo colectivo su principal fortaleza. “Si una se equivoca, estamos todas para solucionarlo… nunca nos van a ver en el suelo”, lanza Villalobos, reflejando el espíritu de un grupo que no se rinde.
Ese sentido de pertenencia también cruza su historia personal. Hincha del club, reconoce que defender estos colores tiene un significado especial: “es un orgullo representar a la Perla del Norte, besar esta camiseta emociona”, comenta, conectando con la pasión de una ciudad que comienza a identificarse cada vez más con el fútbol femenino.
Además, valora el respaldo que han recibido en este proceso, donde la visibilidad ha sido clave para el crecimiento del equipo. “Estamos muy agradecidas de la hinchada, de la gente que nos sigue y nos apoya”, agrega, destacando el rol de quienes han acompañado este camino.
Con el desafío inmediato ante San Marcos de Arica, el mensaje es claro: el equipo no se detiene. “Sabemos que será un partido difícil, pero vamos a ir a buscar el triunfo y mantener el invicto”, asegura con determinación.
Porque en Antofagasta, el mensaje ya está instalado. Este equipo no solo compite: cree, lucha y va con todo por el ascenso.