Con solo 16 años, Sayenray Ley inicia su formación en la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile (FOJI), dando continuidad a un sueño que comenzó en su infancia, cuando a los cuatro años pidió un violín como regalo de Navidad. Desde el desierto de Calama, su historia refleja el poder transformador de la música en la vida de niñas y jóvenes.
“Mis papás me contaron que de la nada pedí un violín, e insistí tanto que me lo regalaron”, recuerda con una sonrisa que mezcla ternura y asombro. Desde aquel día comenzó una travesía que la ha llevado a ensayar, estudiar y soñar con un futuro donde la música no sea solo un hobby, sino una forma de vida.
Sayenray ya había formado parte de la agrupación musical Calambanda de Calama, pero nunca se había animado a postular a FOJI. Este año, por primera vez, decidió hacerlo y descubrió un mundo nuevo: “Formar parte de FOJI es una oportunidad para crecer, aprender más y también compartir lo que sé con otros”, dice convencida.
Cuenta que dejó la música cuando comenzó la pandemia, ya que su profesor no podía ir a su casa a enseñarle. Sin embargo, al terminar ese período decidió retomarla, y fue entonces cuando su madre vio una publicación sobre una convocatoria. “Cuando llegó mi turno de elegir instrumento, no había violines disponibles, así que opté por la viola. Investigué sobre ella y me encantó; desde entonces, se convirtió en mi instrumento principal”, relata. Cada domingo viaja desde Calama a Antofagasta para asistir a los ensayos, reafirmando su compromiso y pasión por la música.
En cada ensayo, entre partituras y miradas cómplices, Sayenray encuentra inspiración. “El ambiente es súper bonito. He aprendido mucho de mis profesores y compañeros. Cada ensayo me motiva a seguir mejorando”. Habla con la serenidad de quien ha comprendido que la música no se domina: se habita y se respira.
Semillero de talento
FOJI, a través de su programa de becas, se ha transformado en un semillero de talento y formación integral, donde jóvenes de todo el país no sólo perfeccionan su técnica, sino que también adquieren valores que los acompañarán toda la vida: disciplina, trabajo en equipo y sentido de comunidad. En ese espacio, Sayenray no solo se forma como intérprete, sino también como persona. “La música me ha enseñado a tener paciencia, disciplina y a disfrutar cada logro, aunque sea pequeño”, confiesa. Su voz se quiebra apenas cuando habla del futuro: “Sueño con dedicarme profesionalmente a la música, aunque también quiero estudiar otra carrera para tener un respaldo. Sé que vivir del arte no es fácil, pero tampoco es imposible”.
Hay una madurez en su manera de mirar el mundo a sus 16 años. No idealiza el camino, lo asume con realismo, pero con la convicción de que la pasión puede más que las dificultades.
En cada nota que toca, Sayenray Ley reafirma algo que FOJI ha demostrado por más de dos décadas: que la música puede cambiar destinos. Porque detrás de cada beca, de cada ensayo, de cada afinación, hay una historia como la suya —una historia donde un violín no fue solo un regalo, sino el comienzo de una vocación.
Una historia que habla de esfuerzo, disciplina y esperanza; de niñas, niños y jóvenes que encuentran en la música un camino para expresarse, superarse y soñar en grande. Así, FOJI continúa creando redes de oportunidades a lo largo de Chile, impulsando talentos y construyendo, nota a nota, un país donde la música transforma vidas.
Sobre FOJI
La Fundación Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile, FOJI, se dedicada a promover el desarrollo social, cultural y educacional del país, brindando oportunidades para que los niños, niñas y jóvenes de todo Chile accedan a una mejor calidad de vida a través de la práctica musical de sus elencos; acercando la música de concierto a todas las personas, sin distinción.
Desde su modelo formativo, FOJI busca contribuir al desarrollo integral de los becados/as mediante el fomento de la práctica musical de sus elencos y enseñanza dentro de un marco de respeto y compromiso social, entregando una experiencia formativa caracterizada por ser activa y colaborativa, con acceso social y territorial, que procura las condiciones óptimas para el logro de los objetivos formativos.
Más información en www.foji.cl
FOJI cuenta con financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.