Entre la multicancha del barrio y el patio del colegio, un nuevo deporte empieza a ganar terreno en Antofagasta, se trata del pickleball, una disciplina de raqueta que mezcla elementos del bádminton, el tenis y el tenis de mesa, pero que en la práctica se juega distinto y con identidad propia.
Así lo explica Enrique Vecchiola, impulsor del pickleball en la región, quien lleva más de 3 años trabajando para posicionar esta disciplina en la ciudad. “Tiene similitudes con otros deportes, pero cuando se juega, es completamente diferente”, señala. Y no es menor, en diciembre pasado, el pickleball dio un salto importante en Chile con la realización de una copa en Santiago que contó con una bolsa de premios cercana a los 100 millones de pesos, aporte realizado por Leonardo Farkas, reflejo del crecimiento que ha tenido este deporte a nivel nacional.
Del aula a la multicancha
El proyecto liderado por Vecchiola nació como una iniciativa privada, pero con un foco claro en lo público, gracias al respaldo del director del Instituto Superior de Comercio (ISCA), Sergio Franco, el pickleball se implementó como taller deportivo para estudiantes de primero a cuarto medio, sumándose como una academia más dentro del establecimiento. Actualmente, el proyecto recién comienza a consolidarse, entre niños y jóvenes. “La idea es que no exista una barrera económica para practicar deporte”, recalca Vecchiola.
Infraestructura simple, impacto grande
Uno de los grandes atractivos del pickleball es su facilidad de instalación, es posible habilitar espacios de juego en casi cualquier multicancha, incluso montando dos canchas en un mismo recinto. Tras la experiencia piloto en el ISCA, el proyecto busca expandirse a otros establecimientos del sector norte de la ciudad y espacios en distintos puntos de Antofagasta.
Objetivos claros para este año
En lo deportivo, el sueño es competir a nivel nacional e internacional representando a la ciudad, pero el foco principal va más allá de los torneos. “Queremos ampliar la red de jugadores, generar vínculos público-privados y abrir espacios deportivos para la comunidad”, explica Vecchiola. La iniciativa también apunta a recuperar espacios, fomentar la actividad física y aportar a la seguridad mediante el uso constante de recintos abiertos.
Entrenamientos en pausa, pero no el proyecto
Por ahora, los entrenamientos se encuentran detenidos debido a las remodelaciones en las canchas del Instituto Superior de Comercio, aunque ya existen gestiones para reubicar las clases, con el objetivo de retomar la actividad lo antes posible.
La invitación está abierta
El pickleball en Antofagasta está pensado para niños, jóvenes y adultos, quienes quieran conocer más, aprender las reglas o sumarse al proyecto pueden seguir las redes sociales: @mundopickleballchile
“Esto está creciendo en Latinoamérica y nosotros también tenemos que creer que desde Antofagasta se puede”, cierra Enrique Vecchiola, la cancha es chica, pero el proyecto va en grande.