La noche antofagastina se llenó de emoción, romanticismo y energía con la presentación del cantante argentino Luciano Pereyra, quien fue uno de los grandes protagonistas en el inicio del Festival de Antofagasta.
En conferencia de prensa, el artista no ocultó su emoción por volver a Chile y reencontrarse con el público del norte. “Los tiempos de Dios son perfectos. Teníamos que venir a esta fiesta, en esta época del año, y estoy muy agradecido por eso”, expresó con convicción.
Pereyra destacó la conexión especial que mantiene con el público chileno, recordando su paso por el país el año pasado y anticipando su regreso en noviembre. “Es hermoso volver a la gente chilena. Estuvimos el año pasado en septiembre en el Movistar Arena y volvemos este año el 7 de noviembre. Pero estar acá después de muchos años, venir a hacer promoción, me trajo muchos recuerdos muy lindos”.
El cantante también valoró el nivel de producción del certamen antofagastino: “Un escenario, una infraestructura increíble, una gran producción como Chile siempre nos tiene acostumbrados. Estoy muy agradecido”.
La Perla del Norte me regaló un atardecer maravilloso
Sobre el cariño recibido en la Perla del Norte, fue categórico: “Son muy cálidos. Siempre el público chileno conmigo ha sido muy amoroso, muy respetuoso. Me han hecho parte del paisaje en cada visita a este país. Me hacen sentir como un chileno más y eso lo voy a agradecer eternamente”.
Luciano llegó con poco tiempo a Antofagasta, pero suficiente para maravillarse con la ciudad. “A mí me encanta. Me faltó un poco de tiempo para ir a mojar las patas en el agua, pero no faltará la oportunidad. La Perla del Norte me regaló hoy un atardecer maravilloso que no podía parar de agradecer y emocionarme”.
El artista también adelantó una agenda intensa para los próximos meses: carnaval en Jujuy, presentaciones en Santiago del Estero, la Vendimia de Mendoza, conciertos en Buenos Aires, una pausa breve y luego Estados Unidos para comenzar a programar su nuevo disco. A eso se suman giras por Uruguay, Paraguay, España y nuevamente Chile.
El amor como esencia y motor de su música
Consultado sobre la conexión emocional que logra en cada show, Pereyra fue profundo y cercano. “El amor es la base de todo movimiento. A mí me sale más fácil expresarlo cantando que contándolo. Me sale mucho más divertido escribir canciones”.
Y dejó una reflexión que arrancó aplausos: “Una tristeza compartida es la mitad de la tristeza, pero una alegría compartida es el doble de alegría. Poder compartir con tanta gente lo que amo ser, la pasión que tengo por la música, es una bendición. Más no puedo pedir”.
Antes de despedirse, envió un mensaje especial en el marco de la celebración: “Un saludo para todas las parejas. Vayan a besarse y abrazar”.
Luciano Pereyra volvió a confirmar en Antofagasta que su vínculo con Chile no es pasajero. Es un lazo construido con canciones, emociones y noches que quedan en la memoria colectiva de la ciudad