La defensa de Cobreloa femenino analiza el difícil presente del equipo, pero reafirma la convicción del plantel de salir del fondo de la tabla, volver a ser protagonista y proyecta el próximo partido como local frente a Deportes La Serena.
En medio de un inicio complejo para Cobreloa femenino en el campeonato, una de las voces que emerge con claridad es la de Lucía Arenas. La defensora, que ha destacado en lo individual, no esconde el momento que vive el equipo, pero transmite convicción y confianza en poder revertir la situación.
“El arranque no ha sido fácil, lo estamos viviendo con un sabor amargo, pero confiamos en que podemos revertir esto y pelear el campeonato”, señaló la jugadora, reflejando el sentir de un plantel que no pierde la fe pese a ser colista.
En lo personal, Arenas ha sido una de las piezas más regulares del equipo, enfocándose en su crecimiento constante y en aportar desde su rol defensivo. “Estoy enfocada en mejorar día a día y aportar al equipo sin dejar que la adversidad me afecte”, sostuvo.
La futbolista, que llegó el año pasado desde el fútbol argentino, también se refirió a las diferencias que ha encontrado en el balompié chileno, destacando un juego más exigente en lo físico. “Acá el fútbol es más físico y rápido, eso marca una diferencia importante”, explicó.
Respecto al presente del equipo, Arenas apunta a detalles clave que han marcado la diferencia en los resultados. “Nos está faltando un poco de suerte y efectividad en los momentos clave. También mejorar la comunicación y la cohesión dentro del equipo”, analizó.
En esa misma línea, enfatizó el trabajo mental como un factor determinante en este tipo de escenarios. “Estamos trabajando en mantener la calma y la confianza, porque queda mucho campeonato y cada partido es una oportunidad para remontar”, afirmó.
Uno de los puntos que más se repite en el análisis del equipo es la dificultad para cerrar los partidos. “Nos falta tranquilidad y claridad en los momentos claves, ahí es donde debemos dar ese salto”, agregó.
Orgullo loíno y mirada al futuro
A nivel personal, la defensora tiene claro su objetivo con la camiseta naranja. “Mi desafío es dar todo por este escudo y demostrar por qué estoy acá. Quiero aportar para que Cobreloa vuelva a ser protagonista, este equipo se lo merece”, declaró.
Sobre lo que significa vestir la camiseta loína, Arenas fue categórica: “Es un honor gigante. Cobreloa tiene historia, pasión y una hinchada que lo da todo. Representar estos colores es un compromiso con la región y conmigo misma”.
Pensando en el próximo desafío, donde Cobreloa recibirá a Deportes La Serena, la jugadora apunta a mejorar aspectos concretos. “Debemos ser más efectivos en el área, más sólidos defensivamente y mantener la calma en los momentos clave. Es un partido fundamental para empezar a sumar”, proyectó.
Finalmente, Arenas envió un mensaje directo a la hinchada en este momento complicado. “No bajamos los brazos. Estamos trabajando duro para revertir esto y queremos devolverles la alegría. Que sigan apoyando, su aliento es fundamental. Vamos Cobreloa, esto no se acaba hasta que se acaba”, cerró.