La última noche del aniversario 147 cerró con un Estadio Regional Calvo y Bascuñán vibrando al ritmo de himnos inolvidables, energía urbana y un espectáculo de fuegos artificiales que puso punto final a tres días de celebración.
No fue solo el cierre de una jornada, sino el final de tres noches que mantuvieron a la ciudad reunida en torno a la música y el espectáculo. El Festival Antofagasta 2026 vivió su despedida con un estadio completamente entregado, que pasó de la risa a la emoción y luego a la fiesta, en una secuencia que terminó con el cielo iluminado por fuegos artificiales.
La encargada de abrir la última velada fue la artista local Naya Soul, quien dio inicio a la jornada con su voz y una propuesta urbana, marcando presencia y demostrando el espacio que tiene el talento antofagastino sobre el escenario principal.
El alcalde Sacha Razmilic comentó sobre el desarrollo de las tres jornadas del festival y enfatizó que: “Somos una ciudad de mucho trabajo y esfuerzo, y tenemos la necesidad de disfrutar y relajarnos. Años pasados eran más masivos, pero no tenían los requisitos de control que tenemos hoy. Ponemos restricciones de aforo porque nos interesa la seguridad de la gente ante cualquier situación compleja. Lo hacemos con cariño, para celebrar Antofagasta como la ciudad merece”.
El humor llegó con Diego Urrutia, quien hizo reír al Estadio Regional Calvo y Bascuñán con una rutina dinámica, cargada de chistes y situaciones cotidianas que conectaron rápidamente con el público.
Luego fue el turno de Francisca Valenzuela, que con su romanticismo y energía hizo vibrar al recinto con canciones como “Buen Soldado”, “Quiero verte más” y “Peces”, en uno de los momentos más emotivos de la noche.
Uno de los puntos más altos llegó con Dios Salve a la Reina, el reconocido tributo a Queen, que hizo estallar al estadio con los grandes clásicos de la banda británica. El público cantó cada himno, en una presentación que revivió la fuerza del rock y se transformó en uno de los instantes más vibrantes de la jornada.
La energía urbana tomó el control con Lucky Brown, quien hizo cantar y bailar a todo el estadio. Durante su presentación invitó al escenario a Gotay, con quien interpretó “¿Qué quieres de mí?” y “Real Love”, desatando uno de los momentos más coreados y bailados de la noche.
Finalmente, el cierre estuvo en manos de Amar Azul, que puso el broche de oro con su repertorio tropical, transformando el estadio en una verdadera fiesta antes de que los fuegos artificiales iluminaran el cielo de Antofagasta, dando término a una edición que concluyó de manera vibrante y memorable.