Antofagasta no solo es mar y paisaje. También es deporte, comunidad y oportunidades que nacen al aire libre. En pleno balneario municipal, cada tarde se vive una escena que se repite con entusiasmo: jóvenes, niños y adultos entrenando, compartiendo y soñando a través del voleibol playa.
Detrás de este impulso está el Club Voleibol Playa Antofagasta (CVPA), una organización que comenzó como una pequeña escuelita y que hoy se proyecta como un espacio formativo para toda la comunidad. “Esto se creó como una escuelita con niños que quisieron venir a aprender este deporte tan lindo, y que podemos aprovechar en nuestras costas nortinas”, explica Ronald Filiberto, director deportivo del club.
Con cientos de kilómetros de playa, el club busca demostrar que estos espacios no solo son recreativos, sino también un escenario ideal para el desarrollo deportivo. “Tenemos mucha playa y a veces no ocupamos estos recursos para hacer deporte. Entre amigos se nos ocurrió y se formó el club”, relata.
Un club que crece desde los más pequeños
Lo que comenzó con jugadores adolescentes y adultos que ya conocían el deporte, hoy se transforma en un proyecto con fuerte enfoque en la formación infantil. “Hoy se están sumando muchos niños, desde los 8 años. Eso nos permite proyectarnos como un club formativo, tomar a los más chiquititos para que crezcan jugando”, agrega Filiberto.
Esa visión también es compartida por Nelson Espinoza Gajardo, presidente del club, quien destaca el crecimiento sostenido del voleibol en la ciudad. “El entusiasmo ha ido creciendo bastante. El voleibol ha ido ganando muchos adeptos a nivel local y nacional, y eso es buenísimo”, afirma.
Entrenar en la playa, todos los días
Durante el verano, el balneario municipal se convierte en una verdadera escuela deportiva al aire libre. El club entrena todos los días, aprovechando el clima y la energía de la comunidad. “Estamos entrenando de lunes a domingo desde las seis de la tarde. Los muchachos se quedan hasta las once y media o doce de la noche armando y desarmando las canchas”, cuenta Filiberto.
Desde el club, el objetivo va más allá de competir: buscan descentralizar el deporte y abrir más oportunidades, especialmente para las niñas y mujeres. “Estamos muy al debe en la participación femenina. Queremos darles auge a las chiquillas, que se motiven más”, señala Espinoza.
En ese contexto, se preparan importantes encuentros deportivos, como el campeonato mixto anunciado para el 14 y 15 de febrero, además de competencias dedicadas exclusivamente a la categoría femenina. “Queremos trabajar con colegios, hacer una liga estudiantil de playa, dama y varón, para que la comunidad se integre y disfrute este deporte todo el año”, proyecta el presidente.
Entre risas, amistad y aprendizaje, también crecen nuevas historias como la de Josefa Filiberto, de solo 11 años. “Empecé porque unas compañeras me dijeron que me metiera a vóley. Desde ahí me empezó a gustar. Es divertido, estoy con mis amigos, me divierto mucho”, cuenta con alegría.
Su testimonio refleja el verdadero espíritu del club: un espacio donde el deporte no solo forma atletas, sino también vínculos, confianza y comunidad.
Invitación abierta
El Club Voleibol Playa Antofagasta invita a niños, jóvenes y adultos a sumarse a esta iniciativa que transforma la arena en un lugar de encuentro y crecimiento.
Los entrenamientos se realizan en el balneario municipal, y toda la información se entrega directamente en el lugar durante las tardes.