La delantera de Cobreloa convirtió ante su ex club y vive un presente goleador que ilusiona al equipo femenino en este inicio de temporada.
Fue un fin de semana cargado de emociones para Carolina Rojas. La delantera de Cobreloa no solo volvió a reencontrarse con su pasado, sino cumplió la ley del ex: marcando ante Club de Deportes Antofagasta y reafirmando su momento goleador en el arranque del campeonato.
El duelo tuvo un condimento especial para la atacante, quien reconoció lo significativo del momento. “Este fin de semana fue difícil y especial a la vez, ya que fui ex jugadora de Deportes Antofagasta. Convertir fue uno de los momentos más emocionantes, porque las delanteras siempre buscamos el gol”, sostuvo, recordando además su paso como goleadora de la zona norte con el cuadro puma.
Pese al contexto, Rojas fue clara al momento de poner paños fríos al enfrentamiento: “Para mí, Deportes Antofagasta no es un clásico, es un rival más de la zona norte”, afirmó, aunque no escondió que dentro de la cancha se mezclan emociones al enfrentar a ex compañeras.
Goles, confianza y crecimiento
Más allá de la ley del ex, la delantera valoró su presente y el rendimiento colectivo del equipo. “Jugar y convertir siempre me deja una sensación de satisfacción. Estoy contenta, pero sé que hay que seguir mejorando”, comentó, proyectando un crecimiento constante en lo personal y grupal.
En su llegada a Cobreloa, Rojas ha ido consolidando un rol clave en ofensiva. “Siento que cumplo un rol importante. Ser delantera implica compromiso, y mi evolución ha sido un proceso de adaptación, tanto al clima como a mis compañeras dentro y fuera de la cancha”, explicó.
Desde lo futbolístico, la atacante ha trabajado intensamente para marcar diferencias. “Mis goles son resultado de los entrenamientos. He buscado mejorar mis aspectos tácticos y mantener siempre una mentalidad ganadora”, aseguró.
Un equipo con identidad loína
Sobre la idea de juego, Rojas detalló lo que le exige el cuerpo técnico: “Nos piden presión alta para provocar errores y aprovecharlos. A pesar de ser un plantel nuevo, siento que hay mucha conexión”.
Esa conexión, según la goleadora, se traduce en las principales fortalezas del equipo: “La disciplina, el compromiso, la unión y el compañerismo son claves en este grupo”.
En cuanto a los objetivos, la delantera no esconde la ambición del plantel loíno. “Queremos seguir en la lucha y hacernos fuertes de local. Esto recién empieza y sentimos que estamos para grandes cosas”, afirmó con convicción.
Finalmente, Rojas tuvo palabras para la gente naranja, destacando el respaldo constante. “Estoy súper contenta de pertenecer a este club. Es un orgullo ser loína y voy a muerte por estos colores. Gracias por el apoyo, por estar siempre con nosotras. Estamos trabajando para que cada partido sea mejor que el anterior”, cerró.
Carolina Rojas vive un presente dulce, con goles, confianza y una camiseta que hoy defiende con identidad total. En Cobreloa femenino, la ilusión también se construye a punta de convicción.