Con el apoyo de Puerto Mejillones y el compromiso de la Municipalidad, más de 60 niños fueron parte del taller piloto de psicomotricidad que marcó el cierre del verano, fortaleciendo el desarrollo físico, emocional y social de la primera infancia en la comuna.
Mejillones volvió a demostrar que cuando el trabajo es colaborativo, los resultados se sienten en la comunidad. En una emotiva ceremonia de cierre del taller de verano de psicomotricidad, autoridades, familias y monitores celebraron no solo los avances alcanzados por más de 60 niños entre 2 y 6 años, sino también el inicio de una etapa más ambiciosa: dar continuidad durante todo el año a un proyecto que apuesta por formar niños sanos, seguros y preparados para la vida escolar.
Iván Maturana, secretario ejecutivo de la Corporación del Deporte de Mejillones dijo: “Este taller de psicomotricidad nos parece uno de los más importantes que tenemos en Mejillones. Ya lo hicimos en 2023 con casi 350 niños, y ahora, con el apoyo de Puerto Mejillones, comenzamos este piloto de verano con más de 60 niñitos. Si pensamos en buenos deportistas, debemos comenzar en la primera infancia, trabajando no solo la psicomotricidad fina, sino también la gruesa. No nos olvidamos de nuestros niños, que son el futuro de la comuna”.
Puerto Mejillones: compromiso que transforma
La alianza entre el mundo público y privado fue clave para reactivar esta iniciativa que se encontraba detenida desde 2023. A través de la ley de donaciones, Puerto Mejillones se sumó con decisión a un proyecto que hoy ya muestra resultados concretos.
Matías Errázuriz, gerente general de Puerto Mejillones manifestó: “Como Puerto Mejillones tenemos una estrategia clara enfocada en deporte, cultura y medio ambiente, y siempre vamos a estar apoyando a los niños. Esta invitación fue tremenda para nosotros y la aprovechamos. Los resultados están a la vista, lo que mostraron hoy es único y desafiante. Estamos felices y encantados de seguir siendo parte de estas iniciativas”.
El compromiso empresarial no solo se traduce en recursos, sino en visión de futuro: apostar por la infancia es invertir en una comunidad más fuerte, saludable y cohesionada.
Taller de psicomotricidad: cuerpo sano, mente fuerte
El corazón del proyecto estuvo en el trabajo técnico y humano desarrollado durante enero y febrero, con un enfoque integral que no solo fortaleció habilidades motrices, sino también emocionales y sociales.
Andrea Polanco, profesora del taller de psicomotricidad: “Se realizó un taller de verano que dará continuidad durante el año. Los padres estuvieron 100% comprometidos, todos remamos hacia el mismo lado. Este proyecto no es solo deportivo, también es salud. Aprender a controlar las emociones y reconocer el propio cuerpo es fundamental. Partimos desde los dos años porque es la iniciación al mundo deportivo y a una vida sana”.
La jornada de cierre fue una verdadera muestra de avances: equilibrio, coordinación, control corporal y seguridad en cada movimiento reflejaron el impacto de un programa que entiende que el desarrollo integral comienza en los primeros años de vida.