El tenis de mesa en Antofagasta tiene un nombre que hoy brilla con fuerza propia: Fernando Concha, actual campeón nacional máster en la categoría 40-44 años, un deportista que no solo ha conquistado títulos, sino también el respeto y la admiración de toda una comunidad deportiva.
Su historia no comienza en un podio, sino en un recuerdo familiar y profundamente emotivo: la figura de su padre como inspiración desde la infancia. “Desde muy pequeño, mi papá era jugador de tenis de mesa. Me llevaba a sus entrenamientos, a sus competencias y desde ahí le empecé a tener gustito y amor al deporte”, recuerda Fernando.
La carrera deportiva de Fernando Concha ha sido constante y admirable. En su juventud, alcanzó uno de sus primeros hitos importantes al ser seleccionado nacional sub-15, demostrando desde temprano un talento excepcional.
En su etapa adulta, su esfuerzo continuó rindiendo frutos. Hace dos años logró la medalla de bronce en los Juegos Nacionales Deportivos, en la categoría todo competidor, enfrentando a los mejores del país.
Y en la competencia máster, su palmarés es aún más impresionante:
campeón panamericano, campeón sudamericano y actual campeón nacional de su categoría.
El deporte como herencia y equipo familiar
Más allá de los triunfos, Fernando destaca un elemento esencial en su historia: el acompañamiento permanente de su padre, no solo como formador, sino como compañero de vida. “Como mi principal formador, mi papá me ha ayudado mucho. Actualmente trabajamos juntos en la Asociación de Tenis de Mesa. Él en la parte dirigencial y yo en la parte técnica como entrenador, formamos un súper buen equipo. Qué mejor que sea tu papá, tu compañero”, expresó.
Fernando también enfatiza que el éxito no depende solo de la técnica, sino del equilibrio completo del deportista. “La parte mental es súper fundamental. Estar enfocado, sin distracciones, prepararse como un deportista de alto nivel… eso es clave. Lo físico complementa, lo técnico también, pero la mente es determinante”.
Un sueño mundialista
A sus 40 años, Fernando no piensa en detenerse. Al contrario, mantiene intacta la ambición y la ilusión de seguir representando a su región en escenarios mayores. “En la categoría máster hay participación en campeonatos mundiales. Me gustaría poder jugar un mundial, tengo muchas ganas de vivir esa experiencia y ver si logramos buenos resultados”.
Finalmente, el campeón deja un mensaje abierto y esperanzador para la comunidad: el deporte está al alcance de todos, sin importar la edad. “Dejar invitada a la gente de Antofagasta y de la región a que se acerque a nuestro club, a nuestra asociación. A los chicos que quieran aprender y también a los adultos que quieran practicar este hermoso deporte”.
Quienes deseen sumarse pueden contactarlos en redes sociales como:
tenisdemesa.antofagasta