Con piscinas, juegos, actividades y precios accesibles, el recinto abre de martes a domingo como uno de los panoramas estrella del verano en la capital loína.
El verano se vive con todo en Calama, desde el martes 19 de diciembre, el Parque Acuático de la Ilustre Municipalidad abrió oficialmente sus puertas a la comunidad, consolidándose como un espacio pensado para el descanso, la entretención y el encuentro familiar en plena temporada estival.
El recinto cuenta con más de 1.500 metros cuadrados de piscinas, juegos acuáticos, zonas de sombra y áreas de descanso, funcionando de martes a domingo entre las 11:30 y las 18:30 horas, con tarifas accesibles que buscan facilitar el acceso de vecinos y vecinas.
“Es un espacio seguro, cómodo y preparado para recibir a la comunidad. Además, los fines de semana tendremos jornadas especiales con zumba y juegos sorpresa para que las familias disfruten juntas”, comentó el director ejecutivo de la Corporación de Cultura y Turismo, Maikel Olivares Vicentelo, quien además destacó la presencia de seguridad pública para resguardar un ambiente tranquilo y confiable.
En cuanto a los valores, de martes a viernes la entrada tiene un costo de $2.000 para niños y $3.500 para adultos, mientras que los sábados, domingos y festivos los precios ascienden a $2.500 y $4.000, respectivamente. Los adultos mayores y personas con discapacidad ingresan de forma gratuita, reforzando el carácter inclusivo del espacio.
La programación del parque también contempla actividades especiales durante la temporada, como la tradicional Fiesta de la Challa, jornadas de zumba y cuatro cursos de natación, cuyas inscripciones se abrirán la próxima semana en la Corporación Municipal de Desarrollo Social de Calama, de martes a jueves.
Desde la organización recalcaron que está prohibido fumar, consumir alcohol o sustancias ilícitas dentro del recinto, aunque se habilitó un sector exclusivo para fumadores. Además, se permitirá el ingreso de mascotas, aunque estas no podrán acceder a las piscinas. Así, el Parque Acuático municipal se instala como uno de los panoramas imperdibles del verano calameño, combinando recreación, seguridad y vida en comunidad.